SAL A LA CALLE, PROMOCIONATE, Ponte a buscar clientes para ofrecerles servicios jurídicos, ponte a captar inmuebles para vender, o, alquilar. Maneja tu taxi también. Vende algún producto, pues, la actividad comercial, sencillamente, deja una ganancia, al comprar algo a por ejemplo 5, y, venderlo a 7,5.
Casarse es malo, porque vas a tener que trabajar mas para mantenerte a ti y a tu mujer. No seas loco, no te cases. Después terminarás llorado en el valle.
No me voy a casar, es una decisión propia, las cosas que tengo las he logrado luchando solo hasta el momento, no me pondré a tener esa responsabilidad ahora sin tener casa y un trabajo estable. Las cosas llegan poco a poco. Y es que poco a poco debe ir creciendo. Sin preocupación, más vale solo que mal acompañado. Un culito se coje en cualquier momento, una esposa hay que mantenerla para siempre.
No te cases, es una
trampa...
Casarte es el peor
error que un hombre puede cometer.
El matrimonio no es
amor, no es compromiso verdadero, es un contrato diseñado para dejarte sin
nada.
Para ti será trabajo
duro de por vida, para ella será solo la fantasía infantil de tener un vestido
blanco y una fiesta para presumir.
Las estadísticas son
claras: el 75% de los divorcios son iniciados por ellas. Y cuando llegue ese
momento, te quedarás sin tu casa, sin tu dinero, y muchas veces hasta sin tu
dignidad, mientras otro disfruta de la muj🌹r que creías
“tuya”.
El matrimonio hoy no te
da beneficios, te da obligaciones y una soga al cuello.
Por eso te lo repito:
no te cases, a menos que sea para obtener una ventaja clara (una gringa que te
dé visa o una anciana millonaria al borde de la tumb4). En todo lo demás, huye.
👉 Si alguna vez
pensaste que “tú eres diferente” o que “ella es especial”, despierta: todos
pensaron igual antes de firmar su condena... pregúntales si son felices...
Tómalo o déjalo.
*****
Apunta bien, porque esta es una de esas verdades que
te abren los ojos para siempre:
Las seres de luz no se obsesionan con lo que
reciben, se obsesionan con lo que invierten.
No valoran lo que tú les das, valoran lo que ellas
ponen en ti.
La mayoría de hombres vive al revés: regalando
flores, pagando cenas, llenándolas de atención, creyendo que así van a ganarse
su amor.
Error fatal.
Porque mientras tú das y das, ellas solo reciben. ¿Y
qué pasa cuando alguien recibe sin esfuerzo?
Lo da por
sentado.
Se acostumbra.
Pierde el interés.
El verdadero poder está en el otro lado.
Cuando ella invierte tiempo, dinero, energía,
favores o esfuerzo en ti, automáticamente se engancha.
Porque el cerebro humano funciona así: si ya metiste
recursos, justificas la inversión quedándote.
Y mientras
más invierte, más difícil le resulta soltarse.
Por eso tantas veces las escuchas decir:
“Es que no sé por qué lo amo, si él nunca hizo nada
por mí…”
Exacto. Porque lo que las ata no es lo que reciben,
sino lo que ellas mismas ponen en la mesa.
El hombre de alto valor no vive rogando ni
regalando.
Construye un marco tan sólido que ella siente que
debe ganárselo.
Y cuando lo logra, no lo quiere perder.
Porque cada
favor, cada salida, cada gasto, cada sacrificio… la hunde más en el círculo
vicioso de la inversión.
Así que deja de ser el bufón que se arruina buscando
agradar.
Deja de ser el migajero que compra amor con flores.
Empieza a ser el hombre que inspira inversión.
El hombre que ellas sienten que deben retener a toda
costa.
Tu poder no está en lo que regalas, sino en lo que provocas que ellas hagan por ti.



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